MALTRATO LABORAL

MALTRATO LABORAL

¿Somos conscientes del maltrato psicológico que vive el trabajador actualmente?
 

 

No confundamos la presión psicológica en el trabajo por razones de tiempo, de objetivos a cumplir, de posibles pérdidas de productos o materias primas, de entregas de mercaderías, por trabajar de cara al cliente todo el día…

 

Es hora que llamemos por su nombre a este tema. Y, ciertamente, no puede ser distinto que: “Maltrato laboral”.

Cuando un trabajador hace más horas de las que le corresponde; cuando cobra poco y se le exige cada vez más; cuando no se consideran sus preocupaciones personales para compatibilizar trabajo-familia, como ser la simple necesidad de un cambio de horario en la entrada o en la salida, o disminuir la hora de comer de 2 horas a 1;  cuando no sólo no se reconoce su importancia dentro del grupo y de la empresa, sino que se le hace entender que podría ser fácilmente reemplazado; cuando la formación no existe ni aunque uno mismo se la pague, porque ni siquiera te dan las horas.

No es una característica del trabajo individual, como el mobbing, lamentablemente está generalizado. Tanto así que lo vemos como algo normal.

En los tiempos que corren, que traen sus propias presiones, agregar las innecesarias e ineficaces relaciones del maltrato laboral, significa:

  • Restar energía y, por tanto, capacidad de buen rendimiento al trabajador;
  • Perjudicar la eficacia,  eficiencia y productividad de la empresa;
  • Incrementar las pérdidas económicas del país, por soportar éstas bajas laborales y el uso de los servicios de salud en relación a éste tema.

¿Quién gana con todo esto?

Resulta que la “insatisfacción” de unos pocos, o bien, la incapacidad de renovar la mentalidad empresarial y comenzar a tratar al trabajador como a un Ser Humano, lo único que trae por consecuencia es un mal ambiente de trabajo, en el que unos y otros “cuchichean” como “marujas de barrio”, en el que estamos más pendiente de si nos ven, quién nos ve y por qué, y en hacer el "paripé".

 

¿Alguien puede seguir creyendo que esto es positivo? ¿Alguien puede suponer que un trabajador que se queda, día tras día, después de hora está rindiendo en el trabajo y se siente motivado?  ¿Quién puede creer todavía que un trabajador desmotivado produce igual que uno que sí lo está? 

Quien quiera que sea el que lo crea es un verdadero  ILUSO, IGNORANTE o HIPÓCRITA. Con seguridad, no ha entendido la diferencia entre esclavo y trabajador. Ni tampoco la importancia de las personas, las relaciones laborales, la calidad del trabajo, la formación, el compromiso, la productividad y cómo repercute todo esto en sus cuentas de fin de mes. Ni siquiera ha logrado comprenderlo para su propio beneficio.

¿De qué forma se educa a un empresario? Si finalmente nos vemos perjudicados todos ¿Podríamos encargarle esta tareíta al Estado? ¿Tendríamos que implementar una nueva materia en los currículos? “Relaciones humanas laborales y la cuenta de Ganancias”

Lo dudo, con los recortes que se nos vienen encima…  Sólo podremos persignarnos y esperar que el Cielo ilumine a ésta generación de bárbaros.
 

Anuncios